domingo, 28 de agosto de 2011

Marguerite, Louise y otras palabras...

Esta mañana he leído estas palabras de Marguerite Duras y he pensado: los aciertos, como los grandes encuentros, siempre pasan desapercibidos y hacen poco ruido, pero calan en el silencio para siempre, como la lluvia que consideramos sagrada sobre el cuerpo. Y en algún momento, el silencio nos envuelve, lo busquemos o no, y allí nos encontramos con otro orden de cosas: la palabra que escondemos y sepultamos entre el ruido de los otros y los grandes y aclamados discursos que no sirven para gran cosa.
Creo que mucha literatura carece de silencio y se ahoga en el estruendo de la parafernalia publicitaria.
Me hubiese gustado conocer a Marguerite Duras. También a Louise Bourgeois. Louise mostró gran interés por Marguerite unos años antes de su muerte, fue un gran descubrimiento para ella.
Mar Lozano
(silenciando a marlo)

 "Un escritor es algo extraño. Es una contradicción y también un sinsentido. Escribir también es no hablar. Es callarse. Es aullar sin ruido. Un escritor es algo que descansa, con frecuencia, escucha mucho. No habla mucho porque es imposible  hablar a alguien de un libro que se ha escrito y sobre todo de un libro que se está escribiendo. Es imposible. Es lo contrario del cine, lo contrario del teatro y otros espectáculos. Es lo contrario de todas las lecturas. Es lo más difícil. Es lo peor. Porque un libro es lo desconocido, es la noche, es cerrado, es eso. El libro avanza, crece, avanza en las direcciones que creíamos haber explorado, avanza hacia su propio destino y el de su autor, anonadado por su publicación: su separación, la separación del libro soñado, como el último hijo, siempre el más amado.
Un libro abierto también es la noche.
Estas palabras que acabo de pronunciar me hacen llorar, no sé por qué.
Escribir a pesar de todo pese a la desesperación. No: con la desesperación. Qué desesperación, no sé su nombre. Escribir junto a lo que precede  al escrito es siempre estropearlo. Y sin embargo hay que aceptarlo: estropear el fallo es volver sobre otro libro, un posible otro de ese mismo libro."
Marguerite Duras, "Escribir".