miércoles, 18 de noviembre de 2009

Poema aleatorio visual discontinuo

La poesía visual es un reloj que pierde las horas y marca los segundos al ritmo del canto de un pájaro, mira con un sólo ojo el futuro y jamás parpadea.
La poesía visual es un elefante de alas relucientes sobre el tenue azul de la noche y de invisible trompa a la luz del sol.
La poesía visual es el caparazón de un caracol de grandes antenas y elevados pensamientos geométricos, que camina con paso firme y seguro cuando no titubea por el exceso de alcohol ingerido.
La poesía visual es la montura de mi gafa que admite cualquier modelo de cristal, ya sea cóncavo o convexo; sin ella, mirar a través de la ventana sería una acción coja y previsible.
La poesía visual es una nota sostenida sobre la copa de un árbol, y también el silencio previo y su correspondiente eco.
La poesía visual es un poema sin ojos, sin orejas, sin nariz, sin boca y sin manos, para el deleite de todos los sentidos.
La poesía visual soy yo haciendo el pino, cuando me niego a caminar bajo el peso de la gravedad, e irremediablemente caen de mis bolsillos las llaves que no tienen cerradura, los sueños ortopédicos, los pensamientos con caries, las palabras atrofiadas por el exceso de uso y la desidia adherida a la lista de la compra.
La poesía visual es un camino sin trazo y el dibujo sin línea de un deseo.

Marlo (sin hora)

martes, 3 de noviembre de 2009

Hay poetas y poetas


Hay poetas y poetas.
Los hay que van descalzos sobre el asfalto, dando saltos como torpes sapos fuera del agua, o balanceando sus caderas al olor candente de la proximidad de las ferias.
Algunos viajan en aviones de papel y observan apesadumbrados desde las ventanillas cómo las alas vapulean las copas de los árboles, los árboles que olvidaron escribir; otros prefieren el rumor del tren y el bullicio anónimo de las estaciones, mientras persiguen los paraísos perdidos que robaron y nunca confesarán; y muchos, sin saberlo, mantienen las finanzas de los cafés sin vida con olor a alcanfor.
Hay poetas sin poemas; poemas que han sido escritos por demasiados poetas; y poemas que esconden al poeta que buscó incansable un hueco, un lugar donde construir(se), un trozo de libertad.
Hay poetas.
(marlo)

INFANCIA

En el bosque hay un pájaro, su canto os detiene y ruboriza.
Hay un reloj que no suena.
Hay un hoyo con un nido de bestias blancas.
Hay una catedral que desciende y un lago que asciende.
Hay un cochecito de niño abandonado entre los matorrales, o corriendo sendero abajo, encintado.
Hay una comparsa de cómicos disfrazados, marchando por el camino que linda con el bosque.
Hay, en fin, cuando tenéis hambre y sed, alguien que os expulsa.

Arthur Rimbaud

ENFANCE Au bois il y a un oiseau, son chant vous arrête et vous fait rougir. / Il y a une horloge qui ne sonne pas. / Il y a une fondrière avec un nid de bêtes blanches. / Il y a une cathédrale qui descend et un lac qui monte. / Il y a une petite voiture abandonnée dans le taillis, ou qui descend le sentier en courant, enrubannée. / Il y a une troupe de petits comédiens en costumes, aperçus sur la route à travers la lisère du bois. / Il y a enfin, quand l’on a faim et soif, quelqu’un qui vous chasse.